Peor el remedio que la enfermedad: Dengue 2020 y fumigaciones aéreas

Grupos de Investigación sobre Mosquitos en Argentina expresan su preocupación por el uso de aviones agrícolas para fumigar sobre ciudades

Como telón de fondo de la situación sanitaria provocada por el COVID-19, el dengue se instaló en Argentina tal como venían anunciando organismos internacionales. Al momento de elaborar este documento, varias ciudades de Argentina superaron ampliamente el número de casos que se habían registrado en años anteriores, siendo alrededor de 1400 en La Rioja, +500 en Córdoba (varios muertos), 363 en Salta y 121 en Jujuy (entre otros), hasta mediados de marzo 2020. Este brote ocurre porque no se realizaron las medidas de prevención recomendadas por autoridades de salud y científicos del país y del mundo, antes de que los primeros infectados con el virus dengue ingresaran a Argentina. Más allá de la razón por la que no se previno, una vez que ocurre un brote de casos, la recomendación sanitaria es impedir que los mosquitos existentes en el entorno donde hubo transmisión continúen desparramando el virus entre la población sana.

Para ello (y sólo bajo estas circunstancias y en esos lugares) se debe usar insecticida (adulticida) en forma de termoniebla en el área alrededor de donde vive la persona infectada. Esto se realiza en forma manual vivienda por vivienda o en su defecto con equipos montados sobre vehículos para aplicar el insecticida desde las calles, lo cual tiene menor efectividad. Bajo la actual cuarentena por COVID-19, el ingreso de personal de salud a las viviendas es delicado y debería evaluarse en cada caso; hay lugares donde se está haciendo y en otros no. Cuando existiera el equipamiento, debería usarse la maquinaria montada en vehículos para realizar aplicaciones de ultra bajo volumen.

Con preocupación están distribuyéndose noticias acerca de realización de “fumigaciones” aéreas para “luchar contra el dengue” y “erradicar” el mosquito (mensaje alentado por Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas), como una forma de resolver la problemática antes mencionada sobre el ingreso de personal de salud a viviendas, por el COVID-19. Entendiendo la preocupación de las autoridades políticas, queremos aclarar que no se recomienda la fumigación aérea para controlar Aedes aegypti debido a su baja eficacia y elevado riesgo toxicológico (personas, mascotas, alimentos y ambiente en general). Según la normativa de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), las aeronaves no deben volar sobre aglomeraciones de edificios en ciudades, pueblos o lugares habitados, o sobre una reunión de personas al aire libre, excepto cuando sea necesario para despegar o aterrizar o cuando se cuente con una autorización especial de la Autoridad Aeronáutica competente. En esos casos, la altura permitida en zona urbana implicaría una deriva muy amplia de la nube de dispersión del químico. Por ello, el uso de adulticidas mediante aeronaves resulta ineficaz para el control de Aedes aegypti. Además, el Ministerio de Salud de la Nación determinó que esa modalidad de aplicación, resulta perjudicial para la salud pública y el ambiente ya que el producto en estas condiciones podría caer en espejos de agua o en almacenamientos de agua potable.

Las autoridades municipales y la comunidad deben saber que la recomendación nacional e internacional para usar insecticida para las situaciones en que ocurren casos de dengue, es de usar formulaciones insecticidas adulticidas de ultra bajo volumen (ULV), que producen microgotas que quedan suspendidas en el aire por algunas horas, capaces de eliminar mosquitos adultos en vuelo.

La aplicación ULV recomendada con máquinas manuales o montadas en camionetas produce una niebla que mata mosquitos adultos y no tiene acción residual sobre mosquitos adultos y larvas. Es decir que si sólo se pone insecticida, en pocos días eclosionarán los huevos, y las larvas que estaban en desarrollo producirán nuevos adultos, sin cambiar la situación. La fumigación aérea probablemente mate mosquitos adultos volando en el exterior de las viviendas con mucha menor eficacia que el ULV, porque las gotas que producen los picos de un avión rociador de productos agrícolas son mucho más grandes que la que produce el ULV, por lo tanto más pesadas y se mantendrán mucho menos tiempo en el aire.

En síntesis, las fumigaciones aéreas no sólo no resolverán el problema sino que serán un gasto innecesario de recursos, y pondrán innecesariamente en riesgo toxicológico a la población.
Lo que corresponde hacer es eliminar criaderos y usar aplicaciones terrestres ULV para eliminar los mosquitos adultos, potencialmente infectados con el virus. Por supuesto que para ello hay que proveer a los trabajadores de campo con todos los elementos de protección, no sólo para manipular insecticida sino que sean apropiados para la actual circunstancia del coronavirus.

En estos momentos sanitarios críticos aparecen otras situaciones derivadas del desconocimiento que llevan por la desesperación a realizar acciones inapropiadas. Una de las situaciones producidas en los últimos días es la preocupación de algunas autoridades municipales por la aparición de mosquitos de inundación como Aedes albifasciatus (principalmente), Aedes scapularis y Psorophora cyanescens, ninguna de estas especies es vector del virus dengue. La aparición de estas especies no debería promover el uso masivo de insecticida.

Medios de Comunicación:

https://www.veradia.com/nota.php?id=15071

https://www.saladillodiario.com.ar/2020/03/30/peor-el-remedio-que-la-enfermedad-dengue-2020-y-fumigaciones-aereas-

https://www.lagaceta.com.ar/nota/839434/actualidad/fumigaciones-aereas-el-remedio-peor-enfermedad.html

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https://mosquitosargentina.wordpress.com/

mosquitosargentina@gmail.com

Derribando mitos, desmintiendo “fake news” y otros conceptos errados sobre Aedes aegypti y el dengue

Dra. Magdalena Laurito
Dr. Raúl E. Campos

Grupos de Investigación sobre Mosquitos en Argentina (GIMA)

Fake News Mosquitos en Argentina

Desde hace muchos años escuchamos en la televisión sobre el mosquito Aedes aegypti como vector del virus dengue, pero sin prestarle mucha atención. No fue sino hasta 2009 que la palabra DENGUE empezó a tener más peso, y con el pasar de los años cobró más protagonismo. A pesar de que podemos encontrar mucha y muy buena información (y otra no tan buena) sobre este mosquito y la enfermedad que trasmite, causada por el virus del dengue, aun así seguimos permitiendo que el mosquito se siga criando en nuestras casas. En este año 2020, una gran epidemia de dengue azota a varios países de Latinoamérica, incluido el nuestro, aunque quedó opacada por la pandemia de coronavirus. Como dijimos, hay mucha información buena, pero en esta época de “viralización”, también hay mucha información errónea circulando en las redes sociales, por eso queremos aclarar algunos conceptos que no solo faltan a la verdad, sino que pueden comprometer nuestra salud.     

 “Las larvas del mosquito se crían en agua limpia”. Hasta hace no mucho tiempo se consideraba que la hembra de Aedes aegypti colocaba los huevos en lugares que acumulaban agua limpia. Actualmente se sabe que las larvas de este mosquito se desarrollan también en recipientes que acumulan agua con abundante materia orgánica, lo que le da un aspecto de agua sucia como se observa en floreros, recipientes sin uso y recipientes con basura, entre otros.

 “El estado no limpia el canal y está lleno de mosquitos”. Si bien los gobernantes deberían predicar con el ejemplo manteniendo limpios cauces de arroyos y canales que atraviesan las ciudades que pueden servir de lugares para que se desarrollen larvas de mosquitos, hay que resaltar que la hembra de Aedes aegypti coloca los huevos en recipientes medianos a pequeños y no en arroyos, charcos, zanjas ni lagunas. Existen otras especies de mosquitos que habitan en nuestras ciudades que prefieren este tipo de ambientes para que sus larvas se desarrollen, pero éste no es el caso de Aedes aegypti. Esta especie vive dentro y alrededor de nuestros hogares y las hembras prácticamente no se alejan, o lo hacen muy poco, para colocar sus huevos de los cuales nacen las larvas (etapa inmadura que se desarrollará dentro del agua hasta convertirse en un mosquito adulto). Lo que sí debiéramos exigirnos a nosotros mismos, que somos también el estado, es mantener nuestros espacios sin objetos a la intemperie ni basura, ya que cualquier recipiente (juguetes, tapa de botella, vaso de yogur, botella abollada, etc.) que pueda acumular agua de lluvia es un potencial sitio para que la hembra coloque sus huevos y se desarrollen las larvas. Es tarea de nuestros gobernantes que tanto cursos de agua como vías del tren y terrenos baldíos se mantengan desmalezados y sin basura.

“¿Qué esperan para fumigar?”. Fumigar implica esparcir un veneno para matar organismos, en este caso mosquitos. Ese veneno puede afectar nuestra salud, sobre todo la de personas con problemas respiratorios o alérgicos, como también a niños y ancianos. Además, fumigando no matamos a todos los mosquitos sino que algunos quedan vivos, se siguen reproduciendo, y su descendencia será cada vez más resistente. Eso nos obliga a tener que utilizar cada vez dosis mayores de insecticida o venenos más potentes, los cuales también son más tóxicos para nosotros y el medio ambiente. Las fumigaciones, se recomienda que las hagan las autoridades sanitarias, sólo cuando se confirma que una persona está infectada con dengue, rociando su casa y las inmediaciones.

 “¿Por qué si todos los días tiro insecticida en mi casa siempre tengo mosquitos?”. Si bien pude haber eliminado los recipientes que juntan agua, revisado que no haya nada que junte agua en el techo, tapado el tanque de agua y limpiado las canaletas de desagüe, si mis vecinos no son igual de cuidadosos y toman las mismas precauciones que yo, seguiré teniendo mosquitos y, en consecuencia, tirando insecticidas. Estaré, de ese modo, propiciando que los mosquitos sean cada vez más resistentes, sin resolver el problema principal, que es eliminar los criaderos. Mi casa va a seguir teniendo mosquitos, y yo tirando más insecticidas, si mis vecinos no eliminan los criaderos, ya que Aedes aegypti se estima que puede desplazarse 100 metros desde el recipiente en donde se crió.

“¿Todos los Aedes aegypti me pueden picar y transmitir dengue?”. No, ya que no todos los mosquitos Aedes aegypti están infectados con el virus del dengue. Un Aedes aegypti se infectará con el virus del dengue sólo si pica a una persona que lo tiene en su sangre, y luego de unos días, esa hembra podrá transmitir el virus cuando vuelva a picar. Cuando una hembra se infecta, podrá transmitir el virus durante toda su vida a todas las personas que pique.

“Los mosquitos no me dejan dormir”. No es el mosquito Aedes aegypti el que no te deja dormir, sino otra especie de hábitos domésticos y nocturnos.En todo el mundo hay más de 3000 especies de mosquitos, y en nuestras ciudades, particularmente en nuestros hogares, son comunes otras especies que tienen hábitos diferentes al de Aedes aegypti. Éste pica durante el día y prefiere hacerlo en zonas bajas del cuerpo como piernas y pies, aunque puede también hacerlo en otros horarios y en otras partes del cuerpo. La especie que suele picar de noche y que nos zumba cerca de los oídos, al igual que Aedes aegypti es doméstica, pero no transmite el dengue.

“Yo no tengo nada que junte agua”. Si bien yo puedo ser cuidadoso y no tener recipientes en donde se puedan criar las larvas de Aedes aegypti (tanque de agua tapado, techo sin cosas que acumulen agua, canaletas limpias, y ningún recipiente que junte agua), si mis vecinos no son igual de cuidadosos, voy a seguir teniendo mosquitos en mi casa, aunque no se estén criando en ella. Es por eso que debemos mirar más allá de las paredes de nuestro patio y pensar en nuestra manzana como una unidad que se debe mantener sin mosquitos. Entre todos, tenemos que aspirar a vivir en un ambiente saludable. Esto se logra trabajando entre todos los vecinos de la manzana como si ésta fuera nuestra propia casa. Al problema del dengue, al igual que la actual pandemia por el Coronavirus, lo tenemos que resolver entre todos.

“Hay vecinos que no mantienen limpias sus piletas durante el invierno, y cuando llegan los primeros calores están sucias y llenas de mosquitos”. Algunas especies de mosquitos pueden colocar huevos en piletas de lona o en sus pliegues e incluso en piletas más grandes de material. Las piletas de lona, en especial cuando están a medio llenar con pliegues, pueden ser usadas por Aedes aegypti. Se recomienda vaciarlas, secarlas y guardarlas cuando no se utilizan. Las piscinas de material, por el contrario, raramente son usadas por esta especie. Se las debe mantener limpias todo el año para evitar que proliferen otras especies de mosquitos.  Aedes aegypti prefiere colocar los huevos en recipientes pequeños a medianos que se encuentren en lugares sombríos, protegidos de la luz y en el interior de nuestras casas o patios.

La solución para no tener Aedes aegypti en nuestro barrio no depende únicamente de las acciones que realicen los gobernantes, sino principalmente de nuestra predisposición a mantener nuestras casas libres de cualquier recipiente que pueda llenarse con agua durante las lluvias o el riego de nuestras plantas. Para ello debemos trabajar en comunión con nuestros vecinos.  

1000 lugares insólitos donde se crían los mosquitos

Tal vez… no sean 1000! Pero son muchos, y aunque no lo hubieses sospechado, suelen ser lugares ideales para criar mosquitos que pueden transmitir enfermedades. En esta entrada van a descubrir inesperados refugios de cría de mosquitos y… si miraras en tu casa… Cuántos de esos lugares están en esta lista?

Ayudanos a ampliar la lista!

Ayudanos a reducir los criaderos de mosquitos!

Que ésta cuarentena nos sirva también para protegernos del  dengue.

¿Y en tu casa?

Si encontrás un lugar así, antes de limpiarlo, sacale una foto y compartila con nosotros! (No olvides limpiar ese lugar!)

Dejanos tu imagen en los comentarios!

¡Ni pandemia ni epidemia!

Si nos juntamos para derrotar al Covid-19, juntémonos para derrotar al DENGUE. ¡Descacharremos ya!

¡Cuando termines de regar, asegúrate de vaciar la regadera, y guardala bajo techo
¡Cuando termines de regar, asegúrate de vaciar la regadera, y guardala bajo techo.
¡Que tu regadera no sea un criadero del mosquito Aedes aegypti
Una vez que el agua escurrió de la maceta, vacía el plato bajo-maceta, y así evitas que se crie el mosquito Aedes aegypti. 
Que ésta cuarentena nos sirva también para protegernos del  dengue.
Una vez que el agua escurrió de la maceta, vacía el plato bajo-maceta, y así evitas que se críe el mosquito Aedes aegypti
Si quedó alguna botella en el fondo de tu casa y se llenó con agua de lluvia, vacíala y destrúyela. Esa botella es un criadero perfecto para el mosquito Aedes aegypti.
Si quedó alguna botella en el fondo de tu casa y se llenó con agua de lluvia, vacíala y destrúyela. Esa botella es un criadero perfecto para el mosquito Aedes aegypti.
Si pusiste un gajo en agua para que saque raíz, asegúrate de cambiar el agua día por medio, así evitas que se críe el mosquito Aedes aegypti.
Si pusiste un gajo en agua para que saque raíz, asegúrate de cambiar el agua día por medio, así evitas que se críe el mosquito Aedes aegypti.

Que ésta cuarentena nos sirva también para protegernos del  Dengue.

Desde el aire todos los mosquitos parecen iguales, pero no lo son

El brote epidémico de dengue se desarrolla casi silenciosamente detrás del ruido provocado por el Covid19. Y aunque no lo escuchemos, allí está. Desde el centro de la Argentina hacia el norte, casi todas las provincias registran un número de casos y muertos que superan los más altos registros ocurridos en años anteriores.

Bajo la actual situación de aislamiento social son numerosos los gobiernos municipales que se preguntan cómo hacer frente a la crisis de los mosquitos sumado al coronavirus, la escasez de personal, equipamiento e insumos. En más de un caso, los gobiernos municipales vieron una solución en la aplicación aérea de insecticida, sustentada en la vasta experiencia que en Argentina existe sobre el uso de aviones para la aplicación de biocidas en el ámbito agrícola. El argumento parece simple: con la aplicación de insecticida con un avión, el aplicador no corre riesgo de infección por coronavirus, el trabajo se hace rápido, se cubre una amplia superficie y sustentado en algún documento de OPS de dudosa interpretación, parece que además, se matan mosquitos. Como siempre, la realidad es un poco más compleja y hay que hacer un esfuerzo para separar la paja del trigo.

Cuando una autoridad municipal quiera resolver el “tema mosquitos” debe tener claridad sobre la existencia de dos situaciones diferentes. Una es la relacionada con la epidemia de dengue, y la otra, relacionada con la aparición explosiva de gran cantidad de mosquitos. Las dos situaciones están causadas por especies diferentes de mosquitos. Una especie es capaz de transmitir el virus dengue, la otra no. La principal especie (aunque no la única) que apareció en los últimos días en muchas áreas de la pampa húmeda es un mosquito de inundación (Aedes albifasciatus), muy agresivo y por lo tanto muy molesto. Pone sus huevos en áreas húmedas en los bordes o las costas de espejos de agua temporarios, que al inundarse luego de las lluvias originan muchos miles de mosquitos. Esta especie es muy molesta pero de baja relevancia sanitaria.

El otro caso es el conocido Aedes aegypti. Cuando, como en el presente caso, existe circulación del virus dengue, la recomendación internacional es la de matar mosquitos adultos alrededor de las personas infectadas para impedir que los mosquitos se infecten y puedan seguir dispersando el virus en la vecindad. El método recomendado para matar mosquitos adultos (en vuelo) es usar insecticida químico aplicado, desde una camioneta o a través de un operario con mochila de fumigación, como termoniebla o niebla fría en un tipo de aplicación que se llama ULV, para lo cual se solicita a los moradores que abran toda la casa, incluido los armarios y roperos. La técnica produce micro-gotas que quedan suspendidas en el aire por algún tiempo y matan por contacto a los mosquitos en vuelo.

Este método interrumpe la transmisión del virus por pocos días, hasta que los mosquitos de áreas no tratadas ingresen a la zona tratada y/o las larvas que estaban desarrollándose den origen a nuevos mosquitos adultos, potencialmente transmisores del virus dengue si se alimentan de personas infectadas. La solución estable es siempre la misma, hay que eliminar criaderos, o sea descacharrar.

Más allá de las consecuencias ecotoxicológicas de las fumigaciones aéreas (cuestiones no menores que trataremos en otro documento, como la pérdida de insectos polinizadores y el daño que se ocasiona a la apicultura), la gente puede preguntarse: ¿por qué no usar aviones que apliquen insecticida para matar mosquitos de forma rápida, en una gran superficie e impedir que los aplicadores corran riesgo de infección por coronavirus?

Las aplicaciones aéreas de insecticidas químicos conllevan riesgo toxicológico para personas y ambiente y son por lo menos controvertidas para el control de Aedes aegypti. En Argentina no existen estudios sobre su eficacia, existiendo pocos en el mundo. Las opiniones expertas indican que la eficacia de la aplicación aérea es baja comparada con la aplicación terrestre ULV (40% vs70-90%), debido a la deriva de las gotas del insecticida y a que es casi nula su acción sobre mosquitos que existan en el interior de las viviendas. Por lo que sabemos no existen en Argentina aviones que cumplan los requerimientos de la OMS acerca de las boquillas que se necesitan para lograr el tamaño de gota requerido para el volteo de mosquitos adultos, el caudal específico que generan las máquinas, deriva del insecticida, certificación y capacitación de pilotos para aplicaciones en salud pública.

El escenario para el mosquito de inundación Aedes albifasciatus es diferente, pues podría considerase una aplicación aérea sobre sitios de cría, fuera de las ciudades, con el uso de larvicidas biológicos (por ejemplo Bti) para impedir una excepcionalmente elevada cantidad de mosquitos adultos imponiendo una situación insostenible a la población. Bajo estas circunstancias, las autoridades deben asumir la responsabilidad de las consecuencias ambientales especialmente si deciden usar larvicidas químicos, sobre la biodiversidad de los lugares a ser tratados.